Ropa adecuada, tercer error

Cuando empecé a andar salía con la ropa normal con la que andaba por la calle. Al fin y al cabo no hacía otra cosa que andar y el ritmo no era muy alto. Cuando comencé a aumentar la distancia y velocidad mantuve la misma indumentaria, ya que nunca fui muy amigo de los chándales. […]